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Si notais que llevo mucho tiempo sin escribir, posiblemente me esté pasando la mismo que le ocurrió a García Birlán.
"El deber me ordena que os dedique esta crónica y la pluma se niega a escribirla. Se amontonan las notas en mi imaginación y la péñola no sabe darles forma. Esfuerzo el pensamiento, concibo ideas, bullen las palabras en la mente y aun permanecen blancas las cuartillas."

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¿Un cateto escribio esto?:

Esta cárcel que, durante varios meses, le dio ocasión de un trato prolongado con el mundo variopinto del hampa, verdadera sociedad paralela con su jerarquía, sus reglas y su jerga, parece ser, con mayor probabilidad que la de Castro del Río , la misma donde se engendró el Quijote, si hemos de creer lo que nos dice su autor en el prólogo a la Primera parte: una cárcel «donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación», y en la cual bien pudo ver surgir, al menos, la idea primera del libro que ocho años más tarde le valdría una tardía consagración.

Cervantes en su vivir .

Jean Canavaggio

miércoles, 19 de junio de 2013

Voces en mi cabeza.

Mi amigo Picholas afilador de postín.

 
    En el artículo que presento en este número no vengo hablaros de ningún caso clínico de salud mental a estudiar, sino un recordatorio de las voces que tengo grabadas en mi memoria desde mi niñez.
     Los de mi generación hemos asistido al declive y desaparición de los vendedores ambulantes, al menos en el formato que vamos tratar; cabe recordar formulas de ventas modernas con alarmas sonoras, ventas a domicilio o venta en zonas costeras por parte de inmigrantes; muchas veces manipulados por grupos organizados, de material de bazar, cd piratas y artículos proveniente de oriente.
    El asentamiento de numerosos gremios, el abandono por desuso de ciertas actividades y una legislación cada vez más vigilante con el comercio han dado al traste con los pregoneros callejeros.       Estos voceadores de su actividad, de arreglos, compra-venta en incluso cambios, solían ser personas que se desplazaban de otras localidades, aunque también los había locales, realizaban un comercio nómada en diferentes estaciones del año, llegándose a familiarizar voz, tono y la entonación con el producto a tratar y con la faena a realizar en ese periodo.
     El silencio de las calles; de por entonces, propiciaba la expansión de los anuncios aunque el pregonero no gozara de una voz privilegiada.
     Desde sus inicios el anunciante a través de sus pregones era capaz de trasmitir al público alguna oferta o alguna novedad. Este tipo de anuncio hecho de viva voz con el tiempo empezó incluir un acompañamiento o deje musical. Desde la época romana se conocen las peripecias de los pregoneros, los “Strilloni” comunicaban información y publicidad comercial.
    El carácter andaluz aportaba a este canto llano bastante fuerza y cierta gracia. Según el poeta Salvador Guillen ""el pregón, aunque sencillo, breve, evanescente casi es un arte que tiene forzosamente que gustar a todos porque su misión de reclamo así lo exige"". Estos pregones fueron utilizados por cantaores de renombre: Vallejo, Manolo Caracol, Pepe Pinto, El Lebrijano y otros, con mayor o menor fortuna para introducirlos como letra en sus cantes y fueron el inicio de estilos flamencos de importancia como es el caso –sostienen algunos teóricos- del cante por Jaberas en Málaga.
    Recuerdo el mercado de abastos de nuestro pueblo sito en la cuesta de Los Mesones, cuando recientemente reformado se encontraba en pleno apogeo; dividido en dos plantas, con las frutas y verduras en la parte superior y la carne y el pescado en la inferior, entre el ruido que producía el bullicio resaltaban la voz de los vendedores de los puestos reclamando la atención del personal. Numerosos ayuntamientos se vieron en la obligación de regular estas prácticas tan ruidosas porque bastantes veces terminaban en bronca.
    No voy a seguir un orden, por no recordar el momento del año en que aparecían estos comerciantes, así que voy escribiendo según me vaya viniendo a la memoria. Sin duda por lógica es fácil asociar algunos productos como la cal, en tiempo de cuaresma.
     Eso pasaba con el vendedor que anunciaba ¡A la brasa y al picón!,¡ Brasa y picón!., que cuanto más bajas eran las temperaturas más vendían.
    Una voz más aguda femenina gritaba: ¿Hay algo que arreglar? o algo parecido a esto:¨!Iranna caluré, se arreglan ollas, peroles y paraguas viejos¡.
      Al mismo tiempo, creo recordar, que la misma persona anunciaba la ¡Cal de piedra! o el mantillo ¡Tierra negra!". En cada lado del serón del borrico portaba el diferente material o es posible que alternara las visitas con cada tipo de mercancía.
    Un camión cargado de grandes jaulones de barrotes de madera no dejaba de dar vueltas por la población hasta deshacerse de sus moradores. Gritando: ¡Pollos!, ¡pollos de las patas godas!, ¡ Gallinas!, ¡gallinas ponedoras!, ¡pavos!, ¡pavos gigantes!, ¡pavos que llegan a pesar 25 kilos!.
    El sonido del chiflo del afilador de grave a agudo y viceversa al inicio y al final de esta frase: "¡se afilan los cuchillos, las tijeras y las navajas! ¡María!. "
    ¡Se compra el oro y la plata vieja!" o el que gritaba "¡se compra la lana vieja!”, alguna rentabilidad encontrarían en “lo viejo”.
     Con ganas me quedaba de hacer trato cuando escuchaba "¡Al cambio cruo!" Mi madre rara vez accedía a nuestras pretensiones de lo que a priori resultaba ser un negocio seguro. El cambio de una medida de garbanzos crudos por otra igual de tostados.
    No escuché la cancioncilla del "tío las piñas", pero si sabía que había estado por el pueblo, recuerdo a mi abuelo encender una candela en el patio del fondo y echar las piñas para sacarles los piñones, estaban riquísimos. Hace un tiempo Luis de Córdoba hacia una versión de este pregón, se titulaba “Uni, doli, treli” :
                                     Niños y niñas, llorar por piñas
                                      tirarse al suelo, romper el babero,
                                      que vuestras madres os den el dinero.
                                      Niñas las piñas, con su cabito,
                                     para los niños que son chiquitos.
              
                                             http://youtu.be/YTlNPteQTG4

    No me alcanza la memoria, aunque por oídas se que pasaban cada cierto tiempo los que ponía lañas a los lebrillos y a las tinajas, el que compraba la ropa vieja o los que vendían escobas de zaína y escobones de varetas.
     Algun falso vendedor por la madrugada anunciaba cada vez que volvía a su casa un poco piripi bollos y pan calientes.
    Ya, antes que yo, Luis Cernuda ordenaba estos recuerdos, situando los pregones en diferentes meses e incluso horas del día en los años veinte del siglo pasado ""Era el primer pregón la voz, la voz pura; el segundo el canto, la melodía; el tercero el recuerdo y el eco, la voz y la melodía ya desvanecidas."".
    Los pregones han sido fuente de inspiración a bastantes compositores musicales, sobre todo en Sudamérica. Uno de ellos; mi preferido, de singular belleza , mil veces versionado y, a cual mejor, me llegó de manos del cantautor cubano Pablo Milanés, llamado el Pregón de las Flores( Rafael Salazar) y dice así:
                                            Yo ya me voy con las flores 
                                             antes de que estén marchitas,
                                             las llevo de las mejores
                                             pa' las muchachas bonitas.
                                             Llevo rosas, llevo rosas para las mozas,
                                             margaritas, margaritas para las bonitas.
                                             Yo ya me voy con las flores,
                                            amarillas, rosaditas,
                                            de viejos ríos cantores
                                            cortadas de la orillita.
                                            Llevo rosas, llevo rosas para las mozas,
                                            amapolas, amapolas para las solas.
                                            Yo ya me voy con las flores
                                            antes de que estén marchitas,
                                            las llevo de las mejores
                                            pa' las muchachas bonitas.
                                            Yo ya me voy con las flores
                                            amarillas, rosaditas,
                                            de viejos ríos cantores
                                            cortadas de la orillita.
                                            Azahares, azahares quita pesares,
                                            llevo rosas, llevo rosas para las mozas.
                                            Yo ya me voy con las flores...
                                            http://youtu.be/9JIjWWY210o
                                           


domingo, 2 de junio de 2013

Religiosidad Popular.


Religiosidad Popular.
Antigua ermita de San Roque popularmente conocida por "El Calvario".


La religiosidad popular no es un hecho exclusivo de la religión cristiana, en todas las religiones existen expresiones más o menos simbólicas.
Desde muy antiguo el hombre ha adorado iconos que entendía podrían interceder en la salud, la naturaleza, la abundancia de alimentos. etc. Estos podían rendir tributo al fuego, la naturaleza, una pintura o una talla en hueso. La creación y la organización de la estructuras en las religiones va de la mano con la evolución del hombre.
 Los griegos influyeron bastante en la religión romana y esta última a su vez en la hispánica; adoraban a numerosos dioses; en pleno periodo de expansión del imperio se van a producir unos cambios religiosos y políticos importantes. El periodo de transición de la república a la dictadura imperial o alto imperio va coincidir con el final del culto politeísta y el inicio; con el nacimiento de Jesús, de una religión monoteísta. La cristiana.
 En la religión cristiana se considera que solo existe un solo Dios, esto no va resulta una traba a la hora de rendir culto a imágenes diferentes: objetos, Santos o Vírgenes, aunque todos relacionados con la vida y obra del creador. Los devotos achacan a estas imágenes cosas inexplicables sobrenaturales, como un manifiesto de amor de Dios hacia los seres humanos. La Virgen María, la madre de Dios es la santa más amada y a ella se le atribuyen más intercesiones en favor a las personas. Se le conoce por muchos nombres y es muy venerada.
A la hora de hablar de la religiosidad popular de este lado de la campiña cordobesa no deberíamos prescindir de ninguna etapa significativa de la historia, especialmente de las manifestaciones y creencias religiosas de otras civilizaciones. Sirva como ejemplo los resultados extraídos de varias campañas de excavaciones en el Santuario ibérico de Torreparedones donde se ha podido documentar el culto a una divinidad con poderes asociados a la cura de enfermedades. En Torreparedones se han hallado más de 350 exvotos con características comunes: figuras antropomórficas en su mayor parte femeninas, talladas en piedra caliza. También numerosos exvotos anatómicos, principalmente piernas o pies. Lo que demuestra una gran presencia de devotos que acudían a dar las gracias por los favores recibidos.
 Otros indicadores importantes en Castro del Rio del inmenso fervor religioso popular es el inicio en época bajo medieval de numerosas devociones y la construcción de numerosas ermitas.
 Una de ellas, la de San Roque, se construyó a las afueras de la población en la parte oriental, justo al lado del camino que nos lleva a Cañete. La devoción hacia este santo tiene su exponente en el S .XV y en esta población debió ser importante pues encontramos una obra arquitectónica civil con el mismo nombre. La fuente que se encontraba al pie de la muralla al lado de arco justo antes de entrar en la cuesta de lo Mesones (hoy podemos encontrar allí la oficina de gestión del agua). Su onomástica el 16 de agosto. Se tiene por el santo protector de la peste y de todas clases de epidemias. Perdió todo protagonismo en la localidad cuando la imagen de una Virgen hallada en un descampado; y, que se había depositado en su misma ermita, interfiriera ante la población y unas epidemias de cólera. Se le reconocen varios milagros.
 El hecho de que innumerables imágenes de la Virgen fueran ocultadas ante posibles profanaciones de los mahometanos es prueba de que la devoción mariana estaba generalizada por toda la Península antes del siglo VIII. Si no, nos explicaríamos otro modo más rápido para el crecimiento de la devoción a la Virgen.
 La Imagen de la Virgen recibe el nombre de los favores que ha demostrado pasando a llamarse Virgen de la Salud., registrándose a partir del siglo XVII un intenso fervor en la localidad. El aumento tan importante de devotos provoca que la ermita de San Roque se quede pequeña y se proyecte construir una nueva bajo la advocación de la Salud en el lugar donde según la historia apareció dicha imagen. Recordaremos que los hallazgos tan numerosos de imágenes de vírgenes presentan el mismo patrón, ocultaciones en los siglos VIII-IX para preservarlas de posibles profanaciones ante la invasión árabe que son encontradas por pastores o durante la faena agrícola.
 En la nueva iglesia se dedica el altar mayor a la titular y se construyen dos más el de San Sebastián y el de San Roque, en una pequeña urna encontramos también una imagen de San Miguel. Con el tiempo el culto a San Roque prácticamente desaparece.
 Un inventario de autor anónimo realizado en la primera mitad de los años treinta del siglo pasado (posiblemente un año antes del inicio de la guerra civil), nos da a conocer la inmensa gratitud que le profesan sus devotos.
 El ajuar que encontramos es variado, cuenta con una seria de piezas de sumo valor que paso a enumerar:
      2 Cálices de plata con sus patenas y cucharillas, 1Corona, cetro y rostrillo de plata sobredorada de la Virgen de la Salud, 1 Corona y zapatos de plata sobredorada del niño, 1 Corona, cetro, media luna y un rostrillo de amatistas y topacios,, 1 Corona y media luna de plata sobredorada, 1 Cruz de oro con esmeraldas, 1 Alfiler de oro con diamantes, 1 Alfiler de oro con perlas, 3 Pares de sarcillos de oro con esmeraldas, 1 Rosario granate engarzado en plata, 1 Rosario con siete dieses de perlas y cruz de esmeraldas, 1 Rosario con siete dieses de perlas engarzadas en oro, 1 Rosario engarzado en plata, 1 Roseta de oro con perlas, 1 Cruz de oro con perlas con cadena, 1 Cruz de oro y perlas pequeña, 1 Cruz lisa para el niño, 1 Collar de perlas gordas en 2 hilos , 8 Hilos de perlas medianos, 1 Collar de perlas,, 1 Joya de plata con perlas del niño, 30 Anillos de ellos (12 con esmeraldas, 1 con brillante, 9 con perlas y resto sin piedras),, 1 Cascabelada de plata, 1 Collar de topacios en blanco, 1 cruz de oro alemán con cadena, 2 Pulseras con 3 hilos de piedras blancas y verdes, 18 Rosarios engarzados de plata, 5 Rosario del niño, 1 Media luna de plata, 1 Corona de plata Roul, 1 Andas de plata Roul, 4 Jarrones de plata Meneses, 5 Hilos de perlas menudas, varias vestidos bordados en oro y plata. También encontramos 1 bastón y collar de San Roque.
 La Virgen de la Salud toma tanto protagonismo en la villa de Guadajoz que se erige como patrona, se declara alcaldesa perpetua, se le dedican ferias, procesiones, romerías, se Corona canónicamente y se fabrican miles de medallas con su imagen que cuelgan de lo cuellos de sus devotos, pero lo más importante de todo esto es que engendra valores espirituales, auténticos y profundos en el corazón de ellos.
 Diego L. Urbano Mármol.

viernes, 17 de mayo de 2013

El pedestal de Marimontes


Estela funeraria de Ategua(Antiguamente Ibérica a secas, hoy Tartésica)
 





El pedestal de Marimontes.

 

La excursión estaba organizada; ese mes  estaba resultando duro climatológicamente. Tan sólo me hacía falta lo más importante: la autorización de mi padre. El día elegido prometía ser húmedo, así que las trabas posibles por cuestiones laborales se disipaban. Lo otro... lo otro era lo más complicado. - ¿Cómo le explicaba  los motivos del viaje?-.

Era el más pequeño de tres hermanos, los mayores resultaban ser aplicados en los estudios.

-Si el niño no quiere estudiar tajo tiene, decía. ¡Como anillo al dedo le viene al nene el negocio! ¡No veis que no quiere…! y el maestro dice que listo es, pero vago y muy “despistao”, también.

Ahí erradicaba la otra cuestión, cómo convencer a mi progenitor de que iba a Córdoba solo;  bueno, solo no, con uno de mi edad, pero seguro que para él era igual; y a visitar un museo, un museo de piedras viejas. Cómo le hago  ver que eso era compatible con mi poco interés por el estudio de las matemáticas y la gramática. Susto, era lo que tenía; al final la cosa no resultó tan complicada. - ¡Pero nada de autoestop! Te vas en la catalana-.  Pienso que le daba igual qué clase de museo procedía a visitar. Me lo permitió, seguro, para que me fuese espabilando.

Mientras me iba escuché a mi madre decir: ¡Esas ideas  de las antigüedades se las mete Juan Mendoza-. Desde luego, el viejo funcionario de correos y heredero del Condado de la Palma, Juanito Mendoza, sabía del viaje.” Decía no poseer el título que le correspondía oficialmente por no tener dinero para apañar el papeleo”. Me había preparado en el reverso de una papeleta no utilizada de las elecciones recién celebradas de 1977 el nombre de algunas piezas arqueológicas procedentes de esta localidad, que por lo visto habían sido requisadas al Ayuntamiento por parte del personal del Museo Arqueológico Provincial. - El toro ibérico que hay en el patio de la iglesia no consiguieron llevárselo porque nos dio tiempo a ocultarlo- me explicaba sonriendo. Todas esas historias  policíacas no hacían sino ampliar el halo mágico creado en torno a algunas piezas.

-Tiene que estar el león de piedra en la segunda sala, una estatua de Venus en mármol y una lápida funeraria de color rosáceo en la tercera...- y no sé cuantas más cosas me apuntó.

Si no las ves pregunta al vigilante!. Pero a mí lo que verdaderamente me llamaba la atención era el pedestal de la sacerdotisa. -¿Preguntar? ¿qué voy a preguntar yo?- me decía para mis adentros.

A ver si se lo van a llevar a Madrid y les vamos a perder la pista!-

Juanito Mendoza,  “Conde de la Palma”, era un erudito de historia local; era capaz de  recitar los hechos ocurridos en la batalla de Munda al dedillo, tal y cómo lo escribió Menéndez  Pidal  en su Historia de España. Administraba una pequeña estantería de tres baldas situada en la biblioteca municipal, en ella cohabitaban 3000 años de historia; si contábamos un hacha de pedernal en el elenco, los años se multiplicaban.

 Nos adentramos en un laberinto de callejuelas sombrías. -¿Seguro que tú sabes?.-Si hombre, contestaba. Todo nos llamaba la atención. Mi amigo, sonriendo, decía: ¡No mires para todos los lados con tanto asombro, que se van a dar cuenta que somos de pueblo-, y después  soltaba una carcajada.

De repente, se hizo la luz; cuando salimos  a aquel espacio abierto. La plaza donde se encontraba el museo nos dejó perplejos; rociados por el suelo en el entorno de la puerta de entrada y en el jardincito existente delante del edificio: basas, trozos de grandes columnas y capiteles de mármol. Todo esto nos hacía vislumbrar lo que encontraríamos dentro.

Devorábamos con la mirada las primeras vitrinas. Nos decíamos de vez en cuando el uno al otro. -¡VVamos, que aún nos quedan un montón de salas!. Lo más importante para los dos era la época romana, aunque no nos mantuvimos despreocupados por las estatuas de animales de época Ibérica.

Yo iba obsesionado por un pedestal que algún día muy lejano había soportado la estatua de Rufina, aquella importante sacerdotisa que se había ganado el respeto de los habitantes de la antigua Osca y otras ciudades indígenas colindantes, tanto como para costearle un monumento que le haría perpetua  hasta nuestros tiempos

Le preguntaba yo a mi mentor por la estatua: ¿no se sabe, aun, nada de ella?¿No estaba al lado de él cuando apareció?—. Tan sólo se sabía que había sido encontrada en el paraje cercano, conocido por Ízcar, un siglo antes, que se trasladó a Castro y que se instaló a la entrada del pueblo como soporte de una gran Cruz de piedra. El monumento era conocido por  la cruz de Mari Montes.   " Si el pedestal me llenaba de  curiosidad, no lo era menos el nombre".

El museo  albergaba tantas cosas que a cada paso elegía una nueva pieza como la preferida.

En mis visitas posteriores ya no sentí  jamás la misma atracción por el pedestal; aunque siempre perdurará aquella  primera emoción en mi cabeza. La estela ibérica de Gamarrilla-Ategua se ganó todas mis atenciones, y la de mi mente. Un guerrero ibérico me  incitaba a imaginar gestas en este mundo  y en la inmensidad del extenso más allá.
Pedestal de Mari Montes.

Guerrero Íbero.
 

Caesar.