..

Si notais que llevo mucho tiempo sin escribir, posiblemente me esté pasando la mismo que le ocurrió a García Birlán.
"El deber me ordena que os dedique esta crónica y la pluma se niega a escribirla. Se amontonan las notas en mi imaginación y la péñola no sabe darles forma. Esfuerzo el pensamiento, concibo ideas, bullen las palabras en la mente y aun permanecen blancas las cuartillas."

.

¿Un cateto escribio esto?:

Esta cárcel que, durante varios meses, le dio ocasión de un trato prolongado con el mundo variopinto del hampa, verdadera sociedad paralela con su jerarquía, sus reglas y su jerga, parece ser, con mayor probabilidad que la de Castro del Río , la misma donde se engendró el Quijote, si hemos de creer lo que nos dice su autor en el prólogo a la Primera parte: una cárcel «donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación», y en la cual bien pudo ver surgir, al menos, la idea primera del libro que ocho años más tarde le valdría una tardía consagración.

Cervantes en su vivir .

Jean Canavaggio

lunes, 9 de septiembre de 2019

Breve resumen de la dilatada vida militar, política y empresarial de un personaje del Siglo XIX enterrado en el cementerio de Castro del Río.


          Breve resumen de la dilatada vida militar, política y empresarial de un personaje del Siglo XIX enterrado en el cementerio de Castro del Río.
Cuando uno no sabe por dónde empezar a escribir una historia o le cuesta  comenzar a hilvanar una idea y plasmarla en el papel; máxime cuando mi intenciones para la revista de Feria 2019 eran otras; la inicial versaba  sobre “La Platería Cordobesa en esta población”, pero a ultima hora fue desbancada de mi cabeza por el personaje que pronto conoceréis y que los más allegados; con tan solo el titulo, ya habrán acertado.
Tomando café,  me vino la inspiración al ver como una persona comenzaba a leer el periódico desde la última página hacia adelante. Copiándole comenzaré la historia por el final, pues.
En el primer patio del cementerio de este pueblo a mano derecha, en los últimos nichos antes de pasar al segundo patio,  nos encontramos con una lápida  que contiene el nombre de dos personas. El primero y  protagonista de este artículo  dice: Excelentísimo Señor Teniente General D. Manuel Lorenzo Oterino. Condecorado con las grandes Cruces de San Hermenegildo, San Fernando y la de Isabel La Católica.+ 7 Octubre 1847. A su lado; en la misma lápida se encuentra el  cuñado de este: El Ilustrísimo Sr. Brigadier D. Manuel Mª. De Arcaya y Manzano., Condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando y Placa Cruz de San Hermenegildo. +  2 Junio 1848. Este último era hermano de su mujer.
Foto (5)
Lápida
El sitio se encuentra; pese a ser de las tumbas más antigua del cementerio, generalmente bien de obra y cuidada, aunque el enlucido se observa poco firme, se sostiene a base de muchas capas de cal.. Delante podemos encotrar una pequeña jardinera con unas florecillas de plástico en buen estado que tuve que retirar para poder fotografiarla al completo. No sé, pero tengo una corazonada de quién puede estar detrás de su mantenimiento.
En el 2011 le dediqué en mi blog “Historias de Castro del Río” una entrada a este misterioso personaje. Prometí  continuar con artículos más extensos.
Por esa época,  lo que se podía encontrar de este condenado al ostracismo; el General Lorenzo, eran múltiples  y breves referencias de su vida militar, y, noticias de un acontecimiento que le catapultó para ser un personaje histórico importante del siglo XIX, al menos en Cuba.
No niego mi falta de tiempo y  cualidades para organizar tantos apuntes de este señor, aunque lo que más afectó al abandono de este complicado proyecto fue la presentación al año siguiente;, el 2012, de un interesantísimo y serio trabajo a modo de tesis Doctoral en la Universidad Complutense de Madrid  por parte de Manuel Muriel Hernández, se tituló “Manuel Lorenzo: Militar y gobernador de Santiago de Cuba”.
Complejísimo trabajo por la dificultad a la hora de encontrar en los archivos muchos de los episodios donde participó Manuel Lorenzo. Sus enemigos y las dificultades políticas de ese periodo le privaron en muchos momentos del protagonismo que se merecía. Otro problema añadido es que no se preocupó de tener  su propio biógrafo.
Manuel Lorenzo nació en Salamanca el 29 de Octubre de 1785. Proveniente de una familia humilde; su padre era herrero, alcanzo los grados más superiores en el ejercito, destinados en otros tiempo a las familias altas  y a la burguesía. Fue la caída del antiguo Régimen a principios de siglo, los nuevos cambios políticos que se producían con los altibajos del absolutismo, el empuje del liberalismo,  su destreza y valentía en la batalla, y la suerte lo que lo catapultaron. . Manuel Lorenzo fue un hombre con mucha suerte en el campo de batalla y en la política.
Leyendo la historia de este hombre que conoció: los reinados de Carlos III, Carlos IV, Fernando VII e Isabel II que luchó en la Guerra de La Independencia contra los de Napoleón, contra los de Simón Bolívar en Venezuela, en las Guerras Carlistas y,   ser  superviviente de un  siglo donde se  registraron cerca de 200 pronunciamientos militares, me hacía recordar  simpáticamente “esta historia la coge Santiago Posteguillo y escribe una trilogía”
Es asombrosa la actividad tan frenética de este hombre durante sus  62 años de vida, sobre todo en su periodo militar.
Foto (3)
Grabado. Lo he adquirido yo.
No era todo pelear, también cosechó bastantes amistades. Una de ellas fue la que le llevó a establecer  Castro del Río como centro de sus negocios; una vez en el retiro. Parece  ser que la amistad con el regidor liberal de la villa de Castro del Río, José María del Río Tejada , con el que tejió importantes lazos fue el detonante.
Es posible que Del Río Tejada fuese la persona que influyera para que el General se presentara  para el  senado por la provincia de Córdoba. En Castro cosechó un número importante de votos pero no llegó a ser elegido.
Foto(4)
Casas en calle Alta.
Desde Castro; donde compró dos casas en la calle Alta en 1840,  dirigió las propiedades que poseía en la campiña de Baena, Montilla y Castro, casi todas  provenientes de las puestas en venta de la iglesia por la desamortización de Mendizábal.
A partir de 1843 cuando pasa a la reserva el General  tan solo se le conoce esta residencia.
Foto(1)
Retrato del General. En el año 2012 cuando publiqué la foto el cuadro estaba a la venta en Todocolección. Hoy mismo lo podemos encontrar en una casa de subasta con un precio de salida de 15.000 euros.
Demostró ser una persona hábil en los negocios. Creó una sociedad; bastante insólita para la época; pues  su mujer,  la venezolana Ana de Arcaya, tenia plenos poderes, por igual  que el otro socio su amigo, José María del Río, llamada “Río de Tejada, Arcaya y compañía” la cual le reportó pingues beneficios.
Manuel Lorenzo parece bien integrado en el pueblo pese al malestar que le produce los choques con las familias  adineradas; mayoritariamente de signo absolutista, entre ellos el conde de la Estrella, y de la vigilancia y control que se le mantenía desde el gobierno, ahora de otro signo. Manuel Lorenzo fue unos de los pilares que mantuvo  a Espartero en la regencia.
En  1844 abandona la calle Alta;  sobre todo para alejarse de los ambientes más conservadores, para mudarse a la calle La Tercia; calle más céntrica y comercial,  en donde construye una casa de lujo. (A mi siempre se me ha antojado sea esa casa la que se encuentra frente al Liceo.)
Al año siguiente se casa en la localidad una de sus hijas, Emilia,  con Fernando Palacios y Rando, Comandante graduado, lo que supondría un gran acontecimiento social en Castro. El  matrimonio también apostaría por esta población  pues también aparece como propietarios de terreno en Castro del Río. Lorenzo tenía invertido más de tres millones de reales en este territorio.
El General se dedica a visitar y controlar sus propiedades y tan solo se ausenta del pueblo  para visitar algún balneario para  así mejorar su maltrecha salud. Normalmente acude al de Cestona, Guipúzcoa.
El 30 de Agosto de 1847 le concede la reina permiso por cuatro meses para viajar a tomar las aguas pero no se desplazo, debía estar muy enfermo. El 7 de octubre murió el general de los ejércitos en su domicilio castreño. El funeral se celebró con poco ornato religioso. Fue enterrado en un simple nicho como fue su voluntad. El testamento deja entrever  su condición política, liberal progresista.
Por esa fecha ya no existe la sociedad ni se encuentra como albacea testamentario; aunque sí lo fue en el momento de su redacción, a  José María del Río, se supone que la relación se había enfriado. Tenía 62 años.
Ana de Arcaya tras la muerte de su esposo fija su residencia en Madrid.
Manuel Lorenzo Oterino ingresó en el ejército en 1802. Inició su formación como soldado. La guerra de la independencia estalla y encuentra  la oportunidad de mostrar su valía en el campo de batalla, durante la contienda es  herido en el cuello y hecho prisionero pero consigue escapar desde el país vecino, volviendo al frente. Participa en la expulsión de los franceses,  persiguiéndolo hasta en su propio territorio. Acaba la guerra con el grado de Teniente.
Se embarca hacia Venezuela en 1815 al mando del General Morillo “El Pacificador”, Gobernador y Capitán General de Venezuela. Permaneció  ocho años hasta la capitulación.  En Venezuela  tuvo la oportunidad de ordenar cuerpos de envergaduras. Cosechando importantes victorias que le ayudaron a darse a conocer
De vuelta a España pasa al adiestramiento de nuevos soldados en el Regimiento Córdoba nº9 , alcanzando el grado de Brigadier antes del inicio de la Guerra Carlista.
Comenzada la guerra; de la que presumía haber pegado el primer tiro en defensa de la reina, en 1833 hace preso al general Santos Ladrón, que había penetrado en España a la cabeza de un millar de realistas, al que fusiló en Pamplona, se le concede el empleo de Mariscal de Campo.
Entendemos que Manuel Lorenzo era un rival importante para aquellos mandos que buscaban un buen lugar en la corte. Incompresiblemente; pues era uno de los jefes que más victorias estaba cosechando incluso como premio la Reina Isabel II le quiso obsequiar  con el título de Marqués de Nazar y Asarta, el cual el rechazó, fue  enviado y designado a Cuba como Gobernador Político y Militar de Santiago De Cuba en 1835.
Una actuación suya en la isla en 1836; quizás el hecho más relevante de su carrera,  propiciada  por diferentes circunstancias,  le llevó a proclamar la Constitución de 1812, la cual juró. Estuvo a punto de desembocar en una guerra Civil con los de la Habana, donde residía el Capitán general de la isla Miguel Tacón. Lorenzo en 1837 es cesado, sumariado y expulsado a España.
Ya en España y antes de ser juzgado, el gobierno tiene que recurrir a él; pues los Carlistas están quebrantando las fuerzas Isabelinas,  para que se ponga al  frente de la Milicia Nacional. Cuerpo donde se sentía bien pues pensaba que era la única institución defensora de la Constitución. Por sus numerosas victorias fue elevado a Capitán General  de Castilla la Vieja y Extremadura y Capitán General del Campo de Gibraltar , también Senador por Alicante.
En 1841 era ya Teniente General. (Este Real decreto fue comunicado por Espartero a Lorenzo: “Atendiendo a los méritos y distinguidos servicios del Mariscal de Campo Manuel Lorenzo he venido en nombrarle, como Regente del Reino durante la menor edad de la Reina Doña Isabel segunda y en su real nombre a Teniente General de los Ejércitos Nacionales…”.).
En 1843 es senador por Cáceres.
Por las memorias del Brigadier Fernández de Cordova podemos hacernos una idea del personaje que tratamos en estos momentos: “La Reina Isabel Segunda y en su nombre el Gobierno de la Nación atendiendo a los méritos y servicios del Teniente General Manuel Lorenzo ha venido a conferirle el cargo de Comandante General del Campo de Gibraltar. Dado en Madrid a 10 de Agosto de 1843…” “Mandaba en el Campo de Gibraltar el teniente general D. Manuel Lorenzo, que tanto nombre alcanzó en las guerras carlistas, y cuyo valor heroico era bien conocido en todo el ejército. Él fue quien hizo prisionero en Los Arcos a D. Santos Ladrón, y quien en los últimos años de la lucha se presentó como émulo de Espartero para el mando en jefe del ejército. Después de la paz marchó a Cuba y como a su regreso fuera tratado con mucha dureza por el gobierno de la Regencia, se unió en el movimiento de Cataluña, y Serrano recompensó su apoyo con el mando del Campo de Gibraltar, puesto muy codiciado por entonces, porque reunía, entre sueldos y emolumentos más de cuarenta mil duros. Pero Lorenzo era un liberal convencido y no tardó en separarse del partido moderado”.
 A la comisión del senado le sorprendió la muerte del general cuando se estaba tramitando la 4º laureada por la toma de Logroño pero el Gobierno Moderado se la negó, para algunos la más merecida.
En definitiva Lorenzo destacó por ser infatigable, por su excelente visión del campo de batalla desplegando una fabulosa intrepidez que causaba admiración de sus amigos y terror entre sus enemigos. En todas las batallas se reservó el objetivo  principal y más peligroso.
Como  político y empresario podemos decir que fue también un hombre de éxito. Quién no lo tratado bien es la historia, al menos las Española. En Cuba no ha sido así. El episodio allí ocurrido es tan interesante, tan apasionante que,  haría falta otro artículo como este tan solo para las conclusiones.
Foto(2)
Sable del General vendido en 2011 por 2.300 euros en Todocolección
En Cuba medio mundo se le echó encima. Franceses, Estadounidenses, Ingleses, absolutista Españoles y sobre todo  comerciantes de esclavos que políticamente lo derrotaron en ultramar por ir en contra de sus intereses. Lo que proclamó Lorenzo no podía ser, y no fué.

Espero haber conseguido que hayas llegado hasta aquí y espero haber conseguido plasmar bien la figura del General  Manuel Lorenzo Oterino. Vale la pena si os interesa sigáis ahondando.
A los gobernantes locales le pediría no olvidar a estos personajes; y otros, a la hora de nombrar  calles.


Pie de Foto (1) Retrato del General. En el año 2012 cuando publiqué la foto el cuadro estaba a la venta en Todocolección. Hoy mismo lo podemos encontrar en una casa de subasta con un precio de salida de 15.000 euros.
Foto(2) Sable del General vendido en 2011 por 2.300 euros en Todocolección
Foto(3)Grabado.
Foto(4) Casas en calle Alta.
Foto(5) Lápida
                                                                                     Diego L. Urbano Mármol.


martes, 20 de septiembre de 2016



San Cristóbal el santo que ya no lo es.

  El artículo que hoy os presento no trata de buscar los orígenes de San Cristóbal (aunque para el buen entendimiento del personaje haré un breve resumen de su historia), sino de dar un toque de atención al lector, en pro del conocimiento de la figura del Santo en la villa de Castro del Río y la importancia del mantenimiento de su representación pictórica.
 
El Hombre.
 
  Parece ser que lo único cierto de este personaje es que hubo un mártir llamado Cristóbal.
Los orígenes de Réprobo, llamado así antes del bautismo, nos trasladan a un mundo anterior al Cristianismo, y encuentra sus raíces en la mitología de pueblos antiguos, egipcios, griegos, etc.
Este santo es fiel ejemplo de la adopción de héroes paganos por el Cristianismo en sus inicios.
Su representación iconográfica es diferente en Oriente que en Occidente, pero manteniendo idéntica funcionalidad: la de ser portador, protector y ejemplo de fortaleza, tanto física como moral.
La leyenda increíble e irreal se va fraguando durante siglos, y fue recogida en La Leyenda Dorada de Jacopo de la Voragine, en el siglo XIII.
Según cuenta la leyenda, Réprobo, hombre físicamente fuerte y grande, busca ponerse al servicio del rey más poderoso. En su búsqueda pasa por estar al servicio del Diablo,  pero se da cuenta que este a su vez teme a Jesús crucificado.

Por indicación de un ermitaño, en su búsqueda, trabaja ayudando a viajeros a cruzar un río. Un día lo requiere un niño para que lo pase a la otra orilla. En medio de las aguas se da cuenta que le cuesta andar por culpa del peso de éste. Le pregunta qué quién es él para pesar tanto, respondiendo el infante que el Niño Jesús, y que trasporta en sus espaldas al mundo y a su creador.
Tras encaminarse para dar testimonio de su fe el rey de las tierras de Licia, lo provoca para que abandone sus creencias, fracasando en su intento. Entonces el rey decide someterlo a todo tipo de tormentos, inaguantables para cualquier humano, hasta que muere decapitado.
Se le invoca contra la peste. Se convierte en patrono de muchos oficios, la mayoría peligrosos. También es convocado contra el mal de ojo y contra la muerte súbita.
Patrón de caminantes y peregrinos con dificultades. Debido a tantos patronazgos de le
dedican multitud de iglesias.
El culto en Occidente es tardío. Su máximo apogeo será en el siglo XIII, a partir de la Leyenda dorada
. El culto a San Cristóbal se va extender rápidamente por toda Europa, pero en especial en España, que es donde se guardan la mayoría de sus reliquias (también puestas en duda). 
 

En Castro, se le dedica una ermita en un lugar privilegiado: con suficiente altura para que se pueda ver con facilidad, en el cerro que actualmente llamamos de San Cristóbal, junto camino de entrada noroeste a la localidad, el Camino de Córdoba. Y también un fresco de grandes dimensiones en un muro de la Parroquia de la Asunción, justo a la entrada a mano izquierda.
Es a partir del siglo XVI cuando se le comienza a cuestionar por la iglesia por sus orígenes páganos, y algunos comenzaron a relacionarlo con el culto supersticioso y de la protección de la muerte sin confesión. La Iglesia lucha contra aquellos cultos sospechosos, llegando incluso a ordenar la destrucción de sus imágenes.
Desde el Concilio de Trento, y la posterior Contrarreforma, la iglesia se preocupó mucho de apartar de la devoción a aquellos Santos que ofrecían demasiadas dudas históricas, y San Cristóbal lo era. No fue hasta 1969 cuando el Vaticano rechazó, a pesar de su extensión e importancia histórica a este personaje del Santoral Católico, aunque se mantuvo el derecho a su representación iconográfica y veneración por razones de tradición. Una leyenda apócrifa basada en una historia magnificada en época medieval.

Vista de Castro desde el Cerro de San Cristóbal
 
La Ermita
  La localidad castreña no puede ser diferente, y construye una ermita a San Cristóbal en el cerro que lleva su nombre. Según Aranda Doncel se mantiene gracias a un censo y una haza en el cerro de dicha ermita, que le rentan al año alrededor de un ducado y dos fanegas de cebada respectivamente, más los donativos que realizan los fieles.
No conocemos la fecha de abandono y derrumbe de dicha ermita, Ramírez de las Casas Deza dice que ya no existe a mediados del siglo XIX (1).
Conozco una historia curiosa que escuché en los años ochenta del pasado siglo de boca del protagonista.
Labraba esa tierra; donde los restos de esa construcción se mezclan con otros más antiguos,
predominando los romanos, mi amigo Luis León Aranda (q.d.e.p.), vio como de la tierra levantada surgía una piedra con formas, diferente a las demás. Cuando la cogió se dio cuenta que era una pequeña escultura de un santo y como no podía ser de otra forma la entregó en la parroquia. La escultura que encontró era la de San Cristóbal; en otros tiempos este hallazgo habría tenido connotaciones milagrosas, pero eso eran otros tiempos. Quedó depositado en una de las capillas siendo párroco D. Juan Bravo Carpio.
Fotografía año 1990. Aun conserva el pie.
Fotografía año 2015. 

 
El fresco de la Parroquia.
 
  El fresco mural de la Parroquia lo encontramos en la nave del Evangelio, justo al entrar por la puerta principal a mano izquierda. La situación de la imagen de San Cristóbal en ese lugar no es "a voleo"; más bien se debe a la leyenda que decía que el fiel que veía a San Cristóbal no moriría en las siguientes veinticuatro horas, al menos no sin confesión (muerte súbita). Todos los asistentes a la iglesia quedaban protegidos con tan sólo entrar a la misma. 
Desde niño, en mis tiempos de monaguillo, y mucho después, cuando preguntaba por él y su restauración, siempre escuchaba lo mismo, que era de poca importancia y escaso valor. Hoy en día no estoy de acuerdo con esa respuesta. Es más, creo que estamos ante una obra de arte de mucha importancia. Debo de hacer hincapié en que yo no tengo muchos conocimientos sobre arte, y las conclusiones a las que llego pueden ser discutidas.
La historia reciente del fresco nos cuenta que no ha gozado de muy buen tratamiento. Estuvo a punto de peligrar por unas obras que se iban acometer en esa parte del templo, una especie de almacén para uso de las hermandades. Preocupado por la desaparición de este icono de la iglesia, el párroco Andrés García Torralbo busca financiación para la compra de un cuadro con la imagen del Santo entre conductores y personas de nombre Cristóbal de esta localidad. Cada cual puso su granito de arena, y,  la compra se realizó.
Años más tarde se llevo una limpieza del fresco por tener mucha acumulación de polvo con ¡una goma con agua! Y ahí sigue.
La representación iconográfica del San Cristóbal de Castro del Río entra dentro de las generales de Occidente: hombre gigante con Niño Jesús a sus hombros, con vara o palma y con vestimenta tosca, la cual podía ir recogida o corta. El calzón del de Córdoba es recogido, mientras en del de Castro es corto.
La iconografía fue evolucionando en el tiempo dependiendo del momento histórico y
el gusto estético.
“…..El majestuoso San Cristóbal que sigue los modelos realizados por Mateo Pérez de
Alesio y Juan Luis Zambrano en las catedrales de Sevilla y Córdoba, son las obras pictóricas de mayor antigüedad que existen en Castro del Río”. (2)
 
En Castro poseemos uno de estos gigantescos frescos, que el único parecido a los escasos San Cristobalones que encontramos actualmente en Andalucía es el tamaño.
Mientras en el de aquí el niño es portado en el hombro derecho los demás, en su inmensa mayoría, lo hace en el Izquierdo. El báculo es cogido en Castro con las dos manos, apoyándose a la izquierda la inmensa mayoría de los conocidos lo hacen con una sola mano, la derecha. El de Ronda lo hace con las dos manos, pero se apoya en el lado derecho. Este detalle y la cara con esa expresión de asombro, por el peso que le obliga andar con dificultad, realizando tanto esfuerzo que necesita apoyarse en la vara con las dos manos para soportarlo; mientras, el niño hace lo mismo con el globo terráqueo para que no se le caiga. Estos detalles corresponden a la iconografía del siglo XVI (3).
El santo gira la cabeza mirando al niño para evidenciar el esfuerzo. Mantiene el autor en Castro del Río la influencia de otros del siglo XV. También dicho pintor ha querido vestir a San Cristóbal con un exagerado manto rojo para potenciar el martirio sufrido.
El declive del culto a San Cristóbal se inicia en el segundo tercio del Siglo XVI provocado por la Contrarreforma. La mejora de las condiciones de vida, y la desaparición de las grandes epidemias hicieron el resto.
En los años 70 de siglo pasado, los usuarios de los productos de la industria automovilista lo tomaron como protector, ni siendo raro ver en vehículos la medallitas de San Cristóbal.
 
Curiosidades a tener en cuenta.
  ‐ Hay un detalle que me llama la atención con el lienzo de San Cristóbal de la Mezquita Catedral, y es el gran parecido de la pierna derecha con el nuestro. El autor para algunos pudo ser Antonio Álvarez Torrado .
  ‐ La composición del fresco de Castro encuentra más parecido al de Montemayor del Río (Salamanca), Medina del Campo (Valladolid), incluso el de la Catedral de Cuenca, que, a los andaluces que hemos podido observar. (4).
  ‐ Una de las letras que se canta en la Aurora, las noches de diciembre está dedicada a este gigantón que cruzaba el río:
                                San Cristóbalón con el niño al hombro
                                el pino en la mano se le blandeó
                                Cristo: ¡balme Niño, lo que pesas!
                                Seguro que al agua caeremos los dos.
ESTRIBILLO
                              Y le respondió y le respondió
                              desde hoy te llamas Cristóbal
                              que así lo dispone el Hijo de Dios.

  ‐ Nos cuenta Francisco Morales Basurte en su libro Raíces que rogaban las mocitas castreñas a San Cristóbal un novio que le sacara de la soltería. Recurrió una madre a este santo; patrón también de las causas difíciles, un marido para su hija: “San Cristobalito, chiquito y bonito, carita de rosa, cásame a mi hija que la tengo moza”. La rogativa tuvo su recompensa, pero al tiempo el marido resultó no ser el mejor acompañante (borracho, pendenciero y jugador) así que la pobre mujer fue de nuevo en busca del santo, ahora a reprocharle “San Cristobalón, cara de cojón, patazas, manazas, cara de cuerno, como tú eres me diste el yerno”.

  ‐ En el blog El templo de Salomón encontramos un interesante artículo titulado “A la búsqueda de la historia y huellas templarias en Castro del Río”, firmado por José Navajas Moreno (Editorial Ituci Siglo XXI). El autor encuentra una relación entre el santo y los templos templarios, actuando San Cristóbal, en este caso, como guardián del lugar sagrado.

‐Otra cuestión a tener en cuenta es que, curiosamente, no se menciona el fresco de San Cristóbal en casi ninguna de las publicaciones existentes sobre Castro. Ni siquiera en la obra más completa editada en Córdoba, dirigí por Bernier, Nieto Cumplido y otros: “Catalogo Artístico y monumental de la provincia de Córdoba”, y eso que realiza un importante recorrido de las pinturas de la Parroquia.

Nota:
Este artículo está redactado en base a la información que hay publicada en estos momentos. Desconozco, además, si existe un proyecto de restauración o si se ha actuado sobre él, en las obras que se están acometiendo en la Parroquia actualmente.
P.D.:
En estos días me ha recordado mi vecino y amigo Vicente Ortiz la historia que esconde el cuadro con unos pajarillos que había que encontrar, y que el autor, al igual que en Córdoba con la imagen de una virgen que se encuentra escondida junto al pie trata de mantener la atención del publico. Yo no lo recordaba bien, creían que eran peces los "camuflados" y ante la inseguridad lo obvié. Cuando me lo recordó me alegré. Creo que era un dato importane que no podía dejar pasar. Saludos. 
 
(1)Corografía histórico‐estadística de la provincia y obispado de Córdoba.
(2) Los Pueblos de Córdoba, Caja Provincial de Ahorro de Córdoba, Córdoba 1992.
(3) San Cristóbal: Significado Iconológico e Iconográfico. Mª Dolores García Cuadrado.2001
(4) http://www.consultatodo.com/sanCristobal/sanCristobal1.htm


Diego L. Urbano Mármol

domingo, 24 de abril de 2016

Detente caminante. Lee esto.........





Yo antes escribía de vez en cuando historietas. Ahora no lo hago. En mi cabeza bullen las ideas pero mi mano no quiere mover la péñola; algo de eso decía García Birlán.

 El público no reclama mis trabajos y mi sustento me llega por otras actividades, así que, el enclenque Blog Historias de Castros del Río (historia terminada en “s” no se me vayan a echar encima el club de  dogmáticos españoles) que poseo se encuentra en las horas más bajas desde su nacimiento, hace ya unos cuantos años. La culpa, seguro que la tiene el Facebook, que con cinco palabras das vida a tus pensamientos.

En un blog todo es distinto tus reflexiones de cinco palabras para convertirlas  en articulillo tienes que adornarlas con tres cuartillas más.

Estas palabras que escribo esta mañana de domingo son como la asistencia  mínima a misa del cristiano. Con estas estaré cumplido por un tiempo.

El año pasado me había fijado como obligada escribir una historia castreña en conmemoración de la muerte de Octavio Augusto. Se pasó el año entero y “aun se mantienen blancas las cuartillas” así que lo haré ahora tipo Facebook.

 ¿Qué estás pensando?:

Hoy (Eso fue en diciembre del 2014 creo recordar) he estado en el museo arqueológico en una charla sobre los bustos de Augusto hallados en Córdoba porque se conmemora la muerte del primer emperador de Roma.

 No soy yo quien pueda aportar nada a la biografía de este señor pero si recrear su historia por estos territorios.

 Augusto visitó poco España su primera estancia en el país se produjo cuando acompañó a Julio Cesar cuando vino a azotar a los hijos de Pompeyo el Grande. Como sabéis estos hechos culminaron en la famosa batalla de Munda que  Bla..Bla,bla..  Días antes se habían producido pequeños encuentros entre los dos ejércitos en las afueras de nuestro pueblo, La batalla de Soricaria y el ejército de Cesar había asediado Ategua (14 Km distante de aquí). Históricamente Castro del Río se ha venido defendiendo como perteneciente al bando cesariano (Campamento del Río). Pues eso, que seguramente el muchacho estuvo correteando estos lugares. Pero hubo un hecho en estos contornos que para muchos pasa desapercibido y es el hecho que el joven Octavio se convirtió en Emperador en estos lugares; posiblemente en este pueblo, y no lo digo yo, lo dice Suetonio en La vida de los doces Cesares “XCIV…….Cuando César, cerca de Munda, elegía el paraje de su campamento, hizo cortar un bosque en el que encontró una palmera, que mandó respetar como presagio de victoria; de la palmera brotaron al punto retoños, que no sólo igualaron rápidamente al tallo, sino que lo cubrieron por completo, anidando en ellos palomos, aves que huyen del follaje áspero y duro de este árbol. Se dice que este prodigio fue uno de los principales motivos que determinaron a César a no querer otro sucesor que el nieto de su hermana”……


Este año me pasa lo mismo con lo de la muerte de Cervantes. Nada tengo que aportar a esta efemérides tan solo mi crítica al pueblo castreño. Ojo, no a nuestra concejalía de Cultura que por cierto lo está llevando muy bien en cuanto a actividades sino al pueblo llano.

Últimamente y como está de actualidad pululan por las redes numerosos estudios y trabajos de investigación de diferentes lugares donde el “number one” de los escritores españoles pisó durante su vida o nombró en su obra.

 Esperpentos que el mismísimo Vallen Inclán repudiaría. Investigadores afines a todo estos lugares se afanan en encontrar el edificio en el que se inspiró el escritor  para crear castillos, posadas  o molinos. Otros desentierran las historias de personas que reúnan el perfil para ser el don Quijote de la Mancha. Ayer leí que alguien tenía dos candidatos para el personaje porque tenían armaduras, caballo y libros.

Como los Castreños “YA NO QUEREMOS SER CATETOS Y LOCALISTAS” pues nos pasamos al proceso de la cultura de la globalización; además con nota alta, derribando las fronteras y minimizando las distancias, así que Sevilla o Écija son nuestro vecinos y amigos  que comparten nuestras mismas historias. Que chulo, verdad. ¡No sabes con quien me junto! ¡Usted no sabe con quien está hablando! . Pensamos que lo nuestro es inventado y ahí nos quedamos, eso sí, despojamos las migajas que estos mismos nos dejan para nosotros.

El declive de nuestras historias con Cervantes se inició; creo yo, cuando los romanos de Semana Santa dejaron de ser profesionales. Entonces comenzó nuestro calvario y nuestro complejo de haber ajusticiado al príncipe de las letras. ¿Para qué hablar? A callar, pues.

Y ¿cuáles son esas historias básicas que dan para escribir un articulillo de blog?

Facebook dice: ¿Qué estás pensando?.:

-          Conocemos el lugar donde pernoctaba Cervantes cuando estaba por Castro: Un Mesón que existía donde hoy se ubica el Mercado de Abastos, allí se encontraba una placa de mármol que recordaba el hecho. Yo no la conocí. Hoy desparecida.

-          Estuvo preso en la cárcel del pueblo. En 1927 el autor de un artículo sobre Castro dice haber visto los documentos. Desaparecidos.

-          La leyenda que nos ha llegado hasta hoy y la menos explotada, es la que nos hace diferentes a los demás lugares. Aquí tuvo un hijo. Hoy desaparecido…jjjejej.





Si estas os parecen pocas estáis equivocados. Los demás tampoco tienen mucho más. Incluso otros con menos se visten con mejores galas.

¿Sabías qué la imagen que conocemos de Miguel de Cervantes no es seguro que sea la suya?

¿Cuántos hijos tenía Cervantes?

Una vez hablando con un familiar sobre una antigua casa del  llano de San Juan de esta villa; donde algunos han venido situando la cárcel en época cervantina, y que casualmente fue propiedad de mis antepasados, me explicaba una peculiaridad de una de sus habitaciones. Entonces me acordé de un capitulo del Quijote y dije “efectivamente como dicen muchos historiadores aquí se gestó o inicio alguna parte del Quijote. Continuará.

Me he ganado una cervecita, voy a subir al Reñidero. Chao.

Se me olvidaba: Existe un trabajo sobre  la autoría del Quijote de Avellaneda y el presunto autor también tenía relación con Castro. ¿Se conocerían aquí? .