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Si notais que llevo mucho tiempo sin escribir, posiblemente me esté pasando la mismo que le ocurrió a García Birlán.
"El deber me ordena que os dedique esta crónica y la pluma se niega a escribirla. Se amontonan las notas en mi imaginación y la péñola no sabe darles forma. Esfuerzo el pensamiento, concibo ideas, bullen las palabras en la mente y aun permanecen blancas las cuartillas."

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¿Un cateto escribio esto?:

Esta cárcel que, durante varios meses, le dio ocasión de un trato prolongado con el mundo variopinto del hampa, verdadera sociedad paralela con su jerarquía, sus reglas y su jerga, parece ser, con mayor probabilidad que la de Castro del Río , la misma donde se engendró el Quijote, si hemos de creer lo que nos dice su autor en el prólogo a la Primera parte: una cárcel «donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación», y en la cual bien pudo ver surgir, al menos, la idea primera del libro que ocho años más tarde le valdría una tardía consagración.

Cervantes en su vivir .

Jean Canavaggio

miércoles, 9 de octubre de 2013

El Condado de La Estrella(I)


Portada de la Capilla de los Condes de la Estrella en la parroquia de la Asunción de Castro del Río
 
El Condado de la Estrella.

Muchas fueron las conversaciones sobre historia local que mantuve con José  Villalba Rodríguez. No sabría decir el número exacto, pero una de la temática más repetida versaba sobre el Conde de la Estrella. Debo de reconocer que no era mi tema preferido; y es quizás por eso por lo que mi mente no actuó como una  esponja, y de éstas  tan solo me quedó un vago recuerdo.

 A Pepe le gustaba, bastante,  presumir sobre sus conocimientos del condado, de ser el descendiente más directo que existía vivo en ese tiempo y de los documentos que iba agregando a su colección; sobre el condado de la Estrella. La mayoría los agenciaba en ferias y mercadillos de libros de ocasión y antiguos, para ello se desplazaba muy a menudo a la capital del reino.

Pásate por mi casa que he comprado un documento sobre un pleito, de una partida de nacimiento o cualquier otro donde figuraba el Conde de la Estrella.  En las charlas mantenidas con él tenía que actuar con el método del serrucho” para que saliera información a modo de pequeñas notas de temas que me interesaban tenía que escuchar sus historias”; una vez iba en su dirección otra a la mía. Rara vez acudí a su citas salvo que los papeles o el libro para enseñarme o prestadme fuese de los romanos o de numismática; de esos tenía algunos, pocos, pero no había por entonces quién tuviera mejor biblioteca accesible para mí.

No me cansé nunca de advertirle a Pepe que escribiera lo que me contaba, que si no se perdería.  No creo que me hiciera caso y hoy en día ninguno de los que mantuvimos tertulias con el sabemos del paradero de su legajo. –nos imaginamos  que está en manos de su familia, pero tampoco en que parte, si en la de él o en  la de ella,  pues Pepe Villalba y doña Pepita no tuvieron descendencia.

Asi  que todo lo voy a escribir sobre el condado de la Estrella son apuntes que ido recogiendo durante años, poco me quedó de sus historietas, en parte porque salvo documentos administrativos o alguna gesta militar de última hora, poco más podía contar.

En los 179 años que duro oficialmente el condado de la Estrella existieron  cinco condes y cohabitaron en el tiempo con cinco reinados (sin contar a  José Bonaparte); los tres primeros no mantienen relación alguna con la villa del Guadajoz, a estos tres primeros le voy a dedicar esta primera y breve crónica, dejando los dos últimos para otras publicaciones.

El condado de la Estrella se crea en el año 1700 cuando Felipe V hace merced del título de conde y vizconde de la Estrella a Don Tomas Jiménez Pantoja, se hizo efectivo al año siguiente tras el pago de los impuestos pertinentes.

“Tomas Ximenex Pantoja nació en 1642. Hijo de D. Tomas Ximenez, natural de Burgos, y de Dña,. Ana María Alfonso y Pantoja natural de Pinto.”

Ocupó  diversos cargos administrativos. Estos le valieron para acercarse a la corona, consiguiendo varios privilegios y la confianza del monarca. Cabe de destacar un dictamen que presento a Felipe V  sobre la incorporación e integración de los reinos de Aragón  y Valencia en la corte de castilla, que agradó bastante al monarca.

Caso con Doña Mariana de Cuellar Losada hija del caballero de la orden de Santiago  D. Antonio de Cuellar.

Por decreto de S.M. del 3 de Abril de 1682 viste el hábito del Orden Santiago.

Tuvo diferentes cargos importantes entre ellos la fiscalías de Millones, Justicia y Gobierno del consejo de Hacienda, Fiscal y Consejero en el Supremo de Indias, estuvo a cargo del Juzgado de Expropiaciones a los Traidores, fue  juez conservador del Servicio de Montazgo y Ministro de Castilla.

Tuvo un importante conflicto; ocasionado por el poco entendimiento económico,  con el secretario de Guerra, Canales. Hombre poderoso con mucha influencia  consiguió destituir al conde de la Estrella de gobernador del consejo de Hacienda.  Estas situaciones condenaban al ostracismo  al destituido, pero no fue el caso de Tomas Jiménez que varios años después ocupaba otro importante cargo.

Murió en 1712. Esta enterrado en la capilla del Santo Cristo de Burgos en la Parroquia de San Nicolás. Ese mismo año había testado a favor de su muje. No tuvieron descendencia.  A la muerte de la condesa en 1727; enterrada en el convento de San Gil, el titulo y los bienes pasó al sobrino de doña Mariana, D. Luis de Cuellar.

 

  Don Luis Francisco de Cuellar y Losada.(1681-1753) II Conde de la Estrella nació el 11 de Marzo de 1681, recibió el bautismo el 22 del mismo en la parroquia de San Martin de la villa, “siendo su padrino D. Joseph Fernández de Velasco, Márquez de Jodar; después condestable de Castilla y Duque de Frías”. Casó con Doña Mariana Cetina, natural de Madrid.

 Era hijo de D. Antonio de Cuellar y Losada, caballero del orden de Santiago, secretario del Rey y Teniente de mayordomo mayor, natural de Madrid y de Dña. Polonia Valdes Tobary Ocon.

El 22 de octubre de 1728 cuenta del fallecimiento de Don Tomas-con el testimonio del testamento de Dña. Mariana Cuellar realizado el  27 Julio 1719 en su favor. Tras el pago de impuestos, D. Luis de Cuellar  se hace con el condado el 27 septiembre 1728

 

Estudio en el colegio Mayor de Arzobispo de la universidad de Salamanca (Colegio Viejo de San Bartolomé).

Al igual que su predecesor ocupó cargos administrativos  durante 47 años; algunos de importancia. Fue Fiscal de la sala de Alcaldes de Corte; cuya plaza ejercía en  1726 cuando en el 25 de mayo ejecutó la prisión del Duque de Riperda,  ministro del consejo de la Santa Cruzada y de Castilla, asesor al de Guerra y consejero de  él y de otras varias comisiones. Fue caballero de la orden de Santiago.

Realizó testamento el 10 de junio de 1746, falleció en la parroquia de Santiago de Madrid el 15 de marzo de 1753 y se enterró en la de San Juan. Tres años más tarde muere su mujer.

Posiblemente; en octubre de de 1756, diez meses después de la muerte de Dña. Mariana Cetina, su hijo mayor  Don Pedro de Cuellar y Cetina se hace con el título.

Es este el personaje menos conocido o del cual encontramos menos información.

Natural de Pinto, nació el 21 de Diciembre de 1737. A la vez que sus ascendientes  fue caballero de la Orden de Santiago. Casó con Ana Beladiez(Valadier)  Torresy Ortega, natural de Atienza (Guadalajara).

Murió el 22 de Agosto de 1782, su esposa el 7 de abril de 1765.

Podemos imaginar que con Carlos III  se va perdiendo la influencia del condado en la monarquía; pero gozaban de buena fama por los buenos resultados obtenidos en la administración del Estado y en la casa Real, y vemos como en reinados posteriores se vuelve a estrechar los lazos del Condado de la Estrella y la monarquía.

 Al tercer conde de la estrella lo encontramos  en 1871 lejos de la corona pero aun manteniendo un cargo relevante, Corregidor en Ronda.

En el próximo número  abordaremos la llegada del Condado de la Estrella a Castro del Rio al casarse el cuarto Conde Antolin de Cuellar Beladiez con la castreña Mariana Luque Repiso y Santa Marta.

Diego L. Urbano Mármol.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Envidio tu capacidad para publicar artículo maravilloso - simplemente quería decir que me gusta esto!